Escríbelo para que no perezca

VIVIR PARA CONTARLO

Te he cedido por una vez

el papel y el lápiz

la voz que narra

la crónica que fija contra la muerte

la nostalgia de lo vivido.

Y me va bien el cambio

te aseguro.

Quiero contemplar

quiero ser testigo

quiero mirarme vivir

te cedo gustosamente la responsabilidad

como un escriba

ocupa mí lugar

goza sí puedes con el relevo

serás mi descendencia

mi alternativa.

La que vivió para contarlo.

ESTRATEGIAS DEL DESEO

Las palabras no pueden decir la verdad

la verdad no es decible

la verdad no es lenguaje hablado

la verdad no es un dicho

la verdad no es un relato

en el diván del psicoanalista

o en las páginas de un libro,

Considera, pues, todo lo que hemos hablado tú y yo

en noches en vela

en apasionadas tardes de café

London, Astoria, Arlequín—

solo como seducción…

en el mismo lugar que las medias negras

y el liguero de encaje:

estrategias del deseo.

IN MEMORIAM

Escríbelo

para que no perezca.

Escríbelo

contra el olvido.

Escríbelo

para retenerlo.

Fíjalo en palabras

runas del deseo

abecedario del amor

palíndromo de ama

ama la ama.

Y una vez escrito

una vez fijado en tinta

en papel

en caligrafía

en cuartillas

una vez clavado

retenido

encerrado en palabras

léelo.

Comprenderás entonces

que todo ha sido inútil:

la vida se nos escapó

entre las caricias

y los besos

como se nos escapó en palabras.

In memoriam.

(Cristina Peri Rossi, «Estrategias del deseo», 2004, edición digital)

Parque Industrial, gente naciéndose desde la misma tierra

En“Parque Industrial”, la poesía busca abrirse camino en un territorio inhóspito y árido, entre el desconsuelo, la arena, ciertas miserias. Allí, los versos aluden a los invisibles, «gente naciéndose desde la misma tierra», en palabras del autor.

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Zona de colaboraciones: «Los viejos», de Cristian Carrasco

LOS VIEJOS

 

I

La vejez

tiene poco que ver

con la edad

 

un cuerpo entrado en años

habitado por una conciencia

que vive plenamente

libre para elegir su rol en el mundo

sin miedo a la novedad

no es un viejo

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Plegarias

Y este blog sigue, entre tropiezos, pausas y versos, buscando la magia que sirva de pretexto para evitar una clausura definitiva. En el intermedio, lecturas y más lecturas. El azar de compartir en una red social versos de Jorge, el ganarme de mano en un primer contacto, sus libros, el intercambio sobre los blogs y su (in)utilidad.

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Zona de colaboraciones: poemas de Gerardo Burton

hay una estrella en tu espalda
y el perfume que lleva la sombra en el aire
un viento mueve apenas
las espumas que la marea entre algas
deja a los pies de las vírgenes
un desierto mece en las orillas
el canto de los océanos
bajo nubes de tormenta

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Zona de colaboraciones: “Plástica bilis”, de Hernán Lasque

Plástica bilis


Llena de viento una bolsa roza en su vuelo incierto la ventana de un primer piso.

La cortina esmerila transparencias sin privar a la sombra que en el interior una luz de velador anima.

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Zona de colaboraciones: «Nubes» y otros poemas, de Edith Galarza

Gracias a quienes se sumaron a esta propuesta. Los trabajos se irán publicando en el transcurso de los días, alternándose con mis publicaciones.
Luego de Mora Reina,inauguramos la sección de la Patagonia, región que me abriga en este lado del mundo.

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Cien años

«Con el sol en Piscis y ascendente en Acuario, y un horóscopo de estratega en derrota y enamorada trágica, nací en Toay (La Pampa), y salí sollozando al encuentro de temibles cuadraturas y ansiadas conjunciones que aún ignoraba. Toay es un lugar de médanos andariegos, de cardos errantes, de mendigas con collares de abalorios, de profetas viajeros y casas que desatan sus amarras y se dejan llevar, a la deriva, por el viento alucinado. Al atardecer, cualquier piedra, cualquier pequeño hueso, toma en las planicies un relieve insensato. Las estaciones son excesivas, y las sequías y las heladas también. Cuando llueve, la arena envuelve las gotas con una avidez de pordiosera y las sepulta sin exponerlas a ninguna curiosidad, a ninguna intemperie».
(Olga Orozco, Anotaciones para una autobiografía (fragmento), de «Relámpagos de lo invisible»).
#OlgaOrozco100años
Invito a sumarse a la propuesta, en tiempos de Covid-19.
Poesía.

Patria

Lentes sin soportes
apuntes dispersos,
un libro a medio leer
sobre el teclado lleno de polvo

agonía de domingo
la fe en (algunas) personas
el verano y sus relámpagos
de melancolía

truenan saqueadores
en playas impolutas
como si el blanco
ocultase su hipocresía

otra Patria
atiende a los invisibles
desnuda opulencias
egoísmos, mentiras

ardua tarea la de
batallar contra un sentido
que cercena derechos
y normaliza diferencias

tender una mano
compromiso ineludible
para convertir la desesperanza
en posibilidad

Imagen de Kerstin Mende-Stief en Pixabay