
Domingo. Pero podría ser un día cualquiera.
Pienso en el tiempo vital que perdemos trabajando y ese borrador que no avanza, queja aburrida de cualquier escritor.
Ayer recorrí la Feria del Libro. Me sorprendió la convocatoria. Stands llenos, una marea que hojea libros, pregunta, compra.
«La primera independencia es leer», recordé.
«Peri Rossi, la musa de Cortázar», le comento a mi (no tan) peque. Conseguimos el libro que buscaba. Le regalo algo de May Sarton sobre su gato.

Compro autores regionales para mí, Una novela en la primera recorrida, habrá más, seguramente poesía.

«Poetas transmitiendo la vida -a pesar de todo- amapolados», Irma Cuña.

El placer de deambular.
Primera aproximación a un día de Feria.